Prólogo
Desde tiempos inmemorables que el hombre está buscando las llaves que abren las puertas de la riqueza, de la salud, del amor, de la prosperidad… Y este es un momento especial para toda la humanidad. O aprehendemos lo que las antiguas civilizaciones nos legaron, o pereceremos. Es un tema individual de uno en uno, pero que nos atañe a todos. Solo llegaremos a ser ricos, prósperos, saludables y llenos de amor si lo conseguimos desde lo más interno de cada uno. Y esto tendrá sentido si todos entramos al año 2012 desde otro paradigma.
¿De qué me pueden servir a mí y/o a ti la riqueza, el amor, la prosperidad, la salud si seguimos destruyendo el planeta como lo estamos haciendo.
Esta reflexión me hizo recordar un sueño que tuvo un amigo en el que se veía él y a mucha gente caminando entre el dinero tirado en las calles, pero ellos pobres, muy pobres, miserables, y ese dinero sin ningún valor.
Sexto código posee el conocimiento que necesitamos para realizar el cambio de paradigma que la humanidad y el planeta reclaman en esta hora. Trabajando sobre nuestro interno particular lograremos hacer nuestro mejor aporte a la humanidad toda.
Hubo y hay en la actualidad quienes conocen esas llaves, los guardianes del secreto original, los que afirman que las llaves son diez más una, pero que todas las llaves se sintetizan en uno. En uno se hacen una sola llave que abre todas las puertas. Es lo mismo que decir que la humanidad se extravió cuando pensó que las llaves debía buscarlas afuera, y en ese extravío es que estuvimos durante milenios, hasta que un día se nos ocurrió nuevamente mirar hacia ese lugar que todas las culturas iniciáticas de la humanidad miraron: hacia sí mismos. Y con ello surge una ineludible confirmación de las siete leyes más antiguas de que la humanidad tenga registro; las siete sagradas leyes del Kybalion, de Hermes Trimegisto. Me refiero, por supuesto, a una de sus leyes: la de como es afuera, es adentro; como es arriba, es abajo…
El Kybalion, el Zen, el Tao, el Hinduismo, la Qabbaláh, el Chamanismo y todas las enseñanzas de las culturas más avanzadas de la antigüedad nos dejaron como legado algo que a la ciencia moderna le llevó cientos de años tener solo una vaga idea —me refiero a las ciencias modernas más avanzadas, como la física cuántica, el relativismo de Einstein o el psicoanálisis freudiano-lacaniano—.
Hermes Trimegisto, Lao-Tsé, Krishna, Cristo, Einstein, Freud, Lacan compartían el mismo secreto: el secreto de las leyes que mueven el universo…
Y si estas leyes son capaces de mover el universo, ¿serías tan especial tú que aplicando estas leyes no pudieras solucionar tus problemas de falta de dinero, salud o amor?
Te desafío a que aplicando las enseñanzas vertidas en este manual seas capaz de crear tu propia realidad, y que esa realidad sea abundante en dinero, amor, salud o lo que tú necesites y/o desees que fluya. Porque ayudándote estarás haciendo tu mejor aporte al futuro de nuestro planeta.
Un código es, en esencia, un conjunto ordenado y sistematizado de normas y principios.
Según mis investigaciones, los códigos iniciáticos más antiguos de la humanidad son cinco:
§ Código hinduista —podemos citar el Bhagavad Gita—.
§ Código taoísta —los cinco mil ideogramas de Lao-Tsé—.
§ Código egipcio-griego —las siete leyes de Hermes Trismegisto—.
§ Código caldeo —Bibliotheca Historica, de Diodoro Sículo—.
§ Código andino —mayas, aztecas, incas—.
El orden en que los enuncié no es necesariamente el de aparición de estos códigos, se supone, y hay estudios antropológicos al respecto que dicen que estas culturas surgieron casi simultáneamente en las distintas regiones del planeta.
El Sexto código es, en esencia, la integración de lo más puro de cada uno de estos códigos. Veintidós años continuos de estudios de estas culturas dieron por resultado el Sexto código, que es justamente el que la humanidad necesita para realizar el despertar de conciencia que hay que hacer para este histórico momento del planeta.
Muchos oyen hablar de este momento y se preguntan qué hacer. Es sencillo de explicar qué hay que hacer en esta hora: despertar la conciencia para los cambios que vienen. Por supuesto, no es tan fácil de aplicar, pero gracias a toda esta investigación hoy tenemos codificados los pasos a seguir para que el cambio no sea traumático.
Los griegos se preocuparon principalmente por los conceptos; los judíos, por los preceptos; y los andinos, por las percepciones. Hoy tenemos la obligación de unir como en el nudo borromeo estas tres cuestiones para despertar la conciencia a través de este, el Sexto código.
No te engañes nunca más ni permitas que alguien te vuelva a engañar con falsas promesas. Si no cambias el programa interno en ti que maneja todas tus cosas, entonces todo en tu vida seguirá igual. Si, por el contrario, cambias tú, todo en tu alrededor cambiará. Y si sigues el camino que propone el Sexto código, todo cambiará en tu vida positivamente. Abre cada una de las diez puertas más una y encuéntrate con el verdadero paraíso en el que deseas vivir.